Enfermedades transmitidas por piojos

Los piojos son insectos hematófagos

Como insectos hematófagos los piojos pueden transmitir enfermedades como el tifus exantemático, la fiebre de las trincheras y la fiebre recurrente. Normalmente el piojo se infecta al picar a un humano infectado y pasarse después a otra persona. En general esta circunstancia no es frecuente pero sí posible. Las vías por las que el piojo infecta al humano son varias:

  1. Al depositar sus heces sobre la piel herida por el rascado.

  2. Al aplastar el piojo sobre la piel dañada.

  3. Por inyección de la saliva del piojo infectado al picar para alimentarse.

  4. Los dedos del huesped pueden contaminarse con heces al rascarse y luego infectar a través de la boca, los ojos o la nariz.


Consejo: de lo anterior se desprende que hay que evitar, a toda costa, rascarse. Como no es fácil conseguirlo conviene no perder tiempo a la hora de poner remedio a la infestación por piojos una vez que se detecte.


Irritación de la piel


El síntoma más común de la infestación por Pedículus humanos es el prurito o picazón en el cuero cabelludo. Como hemos visto, rascarse suele producir erosiones en la piel lo que perpetúa aún más el prurito y puede facilitar la transmisión de enfermedades en los casos en que los piojos estén infectados.

El prurito se debe a la irritación de la piel producida por la saliva (que contiene una toxina anticoagulante) que el insecto deposita en la microherida de la propia picadura.

La picadura da lugar a una pequeña pápula de color rojizo que pica bastante.

Esta irritación agravada por el rascado puede llegar a producir una dermatitis que, a su vez, conlleva un riesgo de sobreinfección bacteriana secundaria.